El 27 de marzo de 2005 se emite por primera vez en ABC la serie norteamericana Grey’s Anatomy, una de las producciones televisivas con mayor éxito en la historia. Fue tanto su éxito que se realizó el spin-off Private Practice, los webisodes Seattle Grace: On Call y Seattle Grace: Message of Hop, un videojuego y varias bandas sonoras con gran éxito de ventas.

En Chile tomó popularidad gracias a TVN, cuando la emitían los sábados en la noche antes de Dr. House. Era un 2×1 maravilloso para aquellos que no tenían cable y que las disfrutaban en un decente español latino.

La serie, que cuenta con 38 nominaciones al Emmy hasta el momento, se centra en la vida de los doctores de un hospital de Seattle y ya va en su décimo tercera temporada. Shonda Rhimes (su creadora) está haciendo paralelamente How to Get Away with Murder y Scandal. Si hay una persona con más drama en su cerebro, es ella.

Grey’s anatomy inicia su primera capítulo con una joven Meredith Grey (Ellen Pompeo), una chiquilla que despierta en el living de su casa con un mino en pelota, Derek, (Patrick Dempsey) a su lado. Ella lo despierta únicamente para echarlo  y poder ir a su primer día de internado en el Seattle Grace Hospital. Al llegar al hospital conoce a sus compañeros de internado: Cristina Yang (Sandra Oh), la mina matea que es super competitiva; Izzie Stevens (Katherine Heigl, la potencial estrella de comedia que ahora está en decadencia), una ex modelo que pagó sus estudios posando para anuncios publicitarios; George (T.R. Knight), el típico amigo que está enamorada de su amiga super linda y que lo tiene en la friendzone y, posteriormente, Alex (Justin Chambers), un tipo engreído e idiota que te cae mal desde el minuto uno. Los cinco están bajo la tutela de Miranda Bailey a.k.a “La Nazi” (Chandra Wilson), la doctora más respetada de Seattle y que es como la inspectora mala onda del colegio. A Meredith la asignan al nuevo neurocirujano del hospital, quien es nada más ni nada menos que el hombre con el que paso la noche anterior.

Así es como parte toda la historia y melodrama de la serie, ambientada en un frío Seattle y adornado con una banda sonora de primera. Han sido trece temporadas cargadas de drama, lágrimas, amoríos, separaciones, despedidas y muertes (sobre todo, muertes). Cabe mencionar que a partir de la segunda temporada empezaron a morir personajes recurrentes y principales, dejando en shock a todos los espectadores. Si hay una pareja feliz en la serie, no te emociones, porque: terminan, uno de ellos abandona el hospital o muere. No hay un felices para siempre, aunque en un momento hubo una luz de esperanza. Del elenco de la primera temporada, solamente quedan cuatro personajes.

La fórmula de la serie funciona de la siguiente forma: 80% drama y 20% medicina. Si molestas a las señoras que ven la teleserie del almuerzo, te puedes convertir en una al ver Grey’s Anatomy. Fácilmente podría ser una teleserie mexicana y no te darías cuenta. La verdad es que las primeras tres temporadas de la serie son las mejores y sus nominaciones y premios (ganó un Globo de Oro a Mejor Serie, esa onda) fueron bien recibidas. Aún así, hay capítulos dignos de alabar a lo largo de sus trece temporadas. Algunos capítulos en lo que necesitabas un buen helado, pañuelos y un buen lugar para acurrucarte.

Pero bueno, hace doce años se estrenó A Hard Day’s Night, el piloto de Grey’s Anatomy con la voz en off de Meredith al final explicando de qué trataría su historia y con “Into The Fire” de Thirteen Senses de fondo:

“No se me ocurre ninguna razón por la que quiera ser cirujana, pero se me ocurren miles para pensar en dejarlo. Te lo ponen difícil a propósito, sus vidas dependen de ti, llega un momento en que es mucho más que un juego. O das un paso adelante o te das la vuelta y te marchas. Podría dejarlo, pero pasa una cosa: que me encanta el terreno de juego”

 Consejo: Si quieres ver la serie, no te encariñes con ningún personaje o terminarás sufriendo. 

La banda sonora es otro post, porque es la gran belleza de la serie.  

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