En 1947, un extraño personaje conocido como el ocultista más importante del mundo (quizás de la historia), fallecía en la histórica Hastings, en Reino Unido. Aleister Crowley, bautizado hacía ya 72 años como Edward Alexander, exhalaba su último aliento tras una vida de excentricidades, para el común de las personas (o exploración y estudio de lo oculto para sus seguidores).

Crowley, nacido en una ultraconservadora familia irlandesa, tuvo una personalidad conflictiva desde su infancia. Las torturas y asesinatos a animales, además de la acusación, a los doce años, de violar a un niño más pequeño de su escuela; hicieron que su madre le apodara La Bestia. El joven Crowley asumió el apodo con gusto, sumándole el famoso 666 a su nueva identidad.

Desde 1898 que la magia ocupó un lugar preponderante en su vida. La magick, como el le llamaba, era una mezcla entre sexo, drogas y ocultismo de lo más variopinto. Desde el satanismo de raíz judeo-cristiana hasta el hinduismo, la kabala, el budismo y el taoísmo. Sus ritos incluían sacrificios de animales, violaciones, torturas y asesinatos. Incluso, durante la Segunda Guerra Mundial se corrió el rumor de su influencia (mediante la magia) en la desastrosa invasión alemana a la URSS.

También, el mago negro fue el autor de El libro de la ley: un texto que apunta hacia una nueva ética humana en que “hacer lo que se quiera es la nueva ley dominante”. El libro era una respuesta a la moralidad cristiana occidental de la época, una afirmación de la libertad individual absoluta. De hecho, esta obra se transformaría en una fuerte influencia para el satanismo contemporáneo de Anton LaVey.

En 1944, tres años antes que Aleister Crowley falleciera, también en Inglaterra; nacía James Patrick Page. El hijo de un empleado administrativo y una enfermera demostraría desde temprana edad un gusto por la música, en especial por las seis cuerdas. Ya como músico de sesión y más tarde en The Yardbirds, Jimmy Page comenzaría su camino al estrellato del rock.

En 1968 comenzaría a construir su leyenda en la música cuando forma Led Zepellin, una de las bandas más importantes e influyentes de la historia. Así también, junto con la banda, Page destacó de inmediato como  uno de los guitarristas más virtuosos de su época y una referencia obligada para la formación de todos los guitarristas futuros.

Entre el blues denso y pesado de Led Zepellin, las letras místicas y la críptica imaginería de la banda, Page esbozaba los trazos de una fascinación con el personaje con el que comenzamos esta historia.  El músico inglés se sentía atraído fuertemente por “lo oculto” (según se dice, convenció a que él, el baterista Jason Bonham y el vocalista Robert Plant hicieran un pacto con el diablo), en especial por la figura de Aleister Crowley.

La atracción de Page por el mago era tal que compró una vieja mansión del siglo XVIII, a orillas del Lago Ness, en Escocia; donde habría vivido Aleister Crowley. La casa acarreaba muchas leyendas, desde conexiones con el monstruo del lago, asesinatos, fantasmas y, por supuesto, las “malas energías” producidas por la magia negra de Crowley. No obstante, no fue suficiente para Page ser dueño de la casa de Aleister Crowley, si no que además adquirió artículos que fueron(supuestamente) propiedad del hechicero como manuscritos, túnicas y cuadros.

También su interés por Crowley y, en general, por la brujería, permeó la obra de Led Zepellin. Por ejemplo, en la parte interior del disco del single The Inmigrant Song está escrita la ley suprema de CrowleyDo what you wilt (Haz tu voluntad). En la funda interior de Physical Graffiti se reproduce el edificio de la portada pero con las ventanas ocupadas por diversos personajes, entre ellos el mago Aleister Crowley. También en el video de The Song Remains The Same/Rain Song, Jimmy Page, tras ejecutar el recordado solo con un arco de violín; aparece vestido como un mendigo que se encuentra con un mago en una colina. A su vez, son recordados los símbolos que el mismo Page incluyó como distintivos de cada miembro de la banda, los que según fanáticos religiosos y conspiracionistas son de índole satánico.

Una de las referencias a Crowley y a lo oculto es la mítica Stairway to HeavenDe esta canción se ha hablado muchísimo, desde la portada del disco que la contiene (la tapa de Led Zepellin IV es, según Page, un tributo a la carta de El Ermitaño del Tarot) hasta el místico significado de su letra. “La Dama”, “La escalera al cielo”, “El flautista”, “El viento”… motivos poéticos que rozan en el ocultismo que hicieron que agrupaciones religiosas, en especial en Estados Unidos, tacharan a la banda de satánica.

Si Jimmy Page creía (cree) o no en este tipo de cosas es un misterio. Puede que sea un gusto adquirido por la curiosidad o el interés de un hobby (como la colección de artículos nazi del fallecido Jeff Hanneman, guitarrista de Slayer). Incluso, puede que haya sido una herramienta de provocación y márketing frente a la conservadora y ultra religiosa sociedad de la época, que veía en el rock un engendro de Satán, un monstruo empecinado en pervertir a sus hijos. Lo cierto que no sólo las guitarras obsesionaban a Page, el mago de las sesis cuerdas.

*Para leer más sobre este y otros temas relacionados a ocultismo y música, recomiendo revisar Satanismo y brujería en el rock de Jota Martínez Galiana; y Breve historia de Satanás: de los persas al heavy metal de Gabriel Andrade.

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