Después de dos años, volvió. Con un show íntimo y sobrecargado de melancolía, Christina Rosenvinge se presentó el jueves en Club Amanda.

A eso de las 21 horas se dio inicio a la presentación de Felipe Schuster, encargado de telonear a Christina. El público comenzaba a acomodarse y el repertorio folk de Schuster armonizaba con el cálido ambiente que se percibía dentro del recinto.

Con una espera mínima, que no alcanzaba a catalogarse como divisimo, entró Christina Rosenvinge al escenario. “Alguien tendrá la culpa” de su último trabajo de estudio Lo Nuestro (2015) fue la canción elegida para dar inicio a la jornada retrospectiva.

¿Fui yo la puñalada o yo clavé el puñal?” coreaba un tímido público con “Anoche”, tema que forma parte del trabajo solista de la española y que, casi inmediatamente, dio marcha al finalizar la primera canción. 

La atmósfera de complicidad entre el artista y sus seguidores comenzaba a desarrollarse. Christina se tomó unos minutos para justificar su demora. Además, aprovechó la instancia para comentar la canción que seguía en la lista.

Jorge y yo” un tema dedicado a su hermano, fue uno de los momentos más sensibles de la velada. Se vio una Christina conmovida frente a su retorno sonoro hacia la infancia. Pero la tristeza no impidió que este viaje en retrospectiva se diera por finalizado.

Una historia de mitos y leyendas. Una melodía que se impone sobre el silencio y juega con la ficción. “Canción del eco“, una composición de seis minutos, aumentó la sensación de intimidad dentro del recinto, estrechando la relación entre el sonido y sus oyentes.

Un pequeño salto hacia el presente trajo “Romance de la plata” canción que se estrenará durante la próxima semana y será parte de su próximo trabajo como solista.

Los grandes éxitos no tardaron en llegar: una versión pop de “La distancia adecuada“, seguida por “Mi vida bajo el agua” y finalmente “Tu por mi” fueron parte del apogeo coreable del show.

Un libro de Violeta Parra llegó al escenario. Era un obsequio de un fan. Christina se tomó unos minutos para apreciarlo y manifestar su agradecimiento. Desde abajo los asistentes aplaudían, contentos de ver a dos grandes mujeres encontrarse.

Christina es un sonido obligatorio dentro de la banda sonora de un corazón roto, pero también de un corazón que ha logrado sanar sus heridas y que desea volver a la trinchera del amor o simplemente, volver a encantarse con sí mismo.

Un híbrido entre “Pálido” y “Tu boca” se lució durante el show. Seguido de un tema empoderado y rebelde como lo es “La Muy puta“. La cumbre de los éxitos se prolongaba hasta el final de la noche. “La Tejedora” se abrió paso entre la estridencia de sus acordes y la fuerza de su contenido.

Los himnos de la melancolía española no cesaron. “Mil pedazos” se escuchó sobre el escenario, mientras los corazones del público comenzaban a quebrarse con suavidad nuevamente.

Y de la pena al fervor adolescente, un solo paso. La guitarra de “Voy en un coche”  apenas comenzaba a sonar cuando los pasos de baile se apoderaron de la pista de baile. Así Christina Rosenvinge cerraba un show de alta tensión, una pugna constante entre la melancolía y el perpetuo espíritu juvenil.

“Pareciera que Christina tuviese un pacto con el diablo” comentaba uno de los asistentes luego de finalizada la presentación. Christina Rosenvinge tiene 53 años. No sabemos si es el vino o algún acuerdo misterioso, pero aún se mantiene con un aspecto veinteañero: conservando la misma energía y calidad de antaño, esa que nos hace vibrar.

 Setlist Christina Rosenvinge en Club Amanda (26/10/2017)

1.Alguien tendrá la culpa

 

2. Anoche (el puñal y la memoria)

 

3.Romeo y los demás

 

4.Jorge y yo

 

5.Canción del eco

 

6.Romance de la plata

 

7.La distancia adecuada

 

8.Mi vida bajo el agua

 

9.Tu por mí

 

10.Eclipse

 

11.Ana y los pájaros

 

12.Alguien que cuide de mí

 

13.Tu boca/ pálido

14.La muy puta

 

15. La Tejedora

 

16.Mil Pedazos

 

17. Voy en un coche

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