La segunda temporada de Lovesick está disponible en la plataforma Netflix desde el 17 de noviembre y si lo la has visto, ¿qué esperas? La serie es una de aquellas que pasa piola, que nadie ve ni nadie habla de ella, pero que es tan buena que les digo ahora: ¿por qué no la han visto?

La serie se estrenó el 2014 bajó el nombre de Scrotal Recall en el Channel 4 del Reino Unido. Fue cancelada drásticamente y  Netflix la tomó para relanzar la primera temporada en la plataforma en Julio pasado con un nuevo nombre: Lovesick. En total son 16 capítulos, 8 episodios por temporada con una duración que no supera la media hora.

Al final de la primera temporada, nuestros tres protagonistas nos dejaron en completo suspenso. Evie (Antonia Thomas, la chica de Misfits) estaba a poco de casarse cuando Dylan (Johnny Flynn, Song One) se da cuenta que está enamorado de ella. Los dos mejores amigos se vieron en un café para conversar cuando llega Luke (Daniel Ings), quien los hizo enfrentarse a sus sentimientos mutuos.

lovesick

En la segunda temporada vemos que Dylan continúa en su viaje para encontrar a todas sus parejas sexuales para decirles que fue diagnosticado de clamidia, incluyendo la incomodidad de enfrentarse a sus exes. A esto se le suma el darse cuenta que está enamorado de Evie sabiendo que ella está feliz con su nueva pareja, con quienes tienen planes de matrimonio. Por otro lado, Evie también está enamorada de Dylan, pero entierra sus sentimientos al pensar que no son correspondidos.  Nuevamente, la cobardía impide avanzar y vivir. a ambos personajes que prefieren conformarse con algo más “seguro” que arriesgarse y mandar a la punta del cerro una amistad de seis años. También podemos ver los flashbacks característicos de la serie en el cual nos muestra cómo conoció a sus anteriores parejas y qué paso con ellas. Dylan constantemente vuelve al pasado afectando su presente y, obviamente, su futuro. Y sí, te pones en la piel de los personajes y dices “pucha, he pasado por eso” o “yo habría hecho otra cosa”.

Esta segunda temporada mantiene la frescura de la primera, pero con una historia más madura. Paso de ser 100% divertido a romperte el corazón a momentos con los conflictos emocionales que afectan a sus protagonistas. Es como si los dos años que pasaron entre la grabación de la primera y la segunda no existieran. Lovesick es divertida y con diálogos originales, siendo su gran fuerte los grandes condoros y malas decisiones de Dylan, lo tierna y buena que es Evie, lo divertido y extraño que es Luke, las locaciones inglesas que tanto nos gusta ver, y la gran banda sonora que acompaña los momentos de la serie.

Esperamos que Netflix se la juegue y la tercera temporada no demore tanto en llegar, porque la segunda temporada tuvo un final más infartante que la primera. Te recomendamos esta subestimada serie que te hará pasar un gran rato, y si no te gusta, por lo menos te tomaste el tiempo de darle una oportunidad.

Te dejamos el trailer de la segunda temporada: 

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