Horas antes de que llegara el invierno a esta parte del mundo y el frío se instalaba por un largo rato en la capital de su país, Santiago de Chile, Mon Laferte marcó nuevamente un hito en su trabajada carrera.

Relatar las filas que tal guirnaldas rodearon las calles paralelas al Teatro Caupolicán es parte de la crónica común. Es sorprendente el fenómeno que la viñamarina instaló en el país después de su paso por el mediático show televisivo de su ciudad pero el hecho no es sorpresivo en sí.

A Mon nadie le regaló nada. Ni el programa televisivo con el que grabó sus primeros discos, le puso su voz a una buena cantidad de covers y la convirtió en estrella de cine para una película que, por suerte, no figura entre su biografía como un hecho relevante, ni el sello multinacional que la apoya tras haber forjado todo desde una  independencia tan real como obligatoria. Nadie.

En este “Amárrame Tour” la compositora muestra algo que muchas de sus coterráneas esconden: la calle. Esa impronta y experiencia formada desde hace 10 años en la capital de México, una de las ciudades más voraces del planeta donde la supervivencia obliga a adaptarse rápidamente. Con guitarra al pecho y ganas de darle un vuelco definitivo a su carrera, Laferte se instaló en un país ajeno sin pensar que a una década exacta estaría en un escenario icónico que vio triunfar a todos esos músicos que admiró desde niña.

No esconde la emoción de estar donde está, porque le ha costado y lo sabe. No tiene porqué esconderlo, se lo merece. Así, va y desenfunda un arsenal de éxitos concentrados mayoritariamente en sus dos últimos discos que son cantadas al dedillo por un recinto repleto de congoja y alegría por partes iguales.

Si tu me quisieras“, “Amor completo“, “La Trenza“, “Vuelve por favor” son sólo algunas de los 21 temas que despachó en la primera de sus dos noches en el aforo de calle San Diego. Manuel García, Felicia Morales y Cancamusa fueron los invitados de esa primera velada que para suerte de los fanáticos fue registrada meticulosamente para la edición de un DVD y que incluirá dos temas inéditos que la cantante decidió incluir como forma de regalo a su fanáticos chilenos.

El futuro de esa publicación se vislumbra luminoso. “Antes de ti“, un tema que según la cantante fue escrito hace sólo algunos días, es un tema con una vocación de single increíble y una letra tan identificable que debiera meterse a las radios de América Latina completa sin problemas. La otra elegida fue un corte descartado de “La Trenza”, titulado “Cuando era flor” y que, por temas de espacio, debió salir del tracklist definitivo del disco que ya alcanzó doble disco de platino en una época donde el formato físico pareciera ser una anécdota.

Hubo dos momentos de trance que merecen ser consignados.

Primero, uno altamente festivo con “Amárrame“, el exitoso tema cantado en conjunto con Juanes  que esta vez no hizo falta. Sin recurrir al clásico recurso de una grabación u otra voz masculina que supla las líneas que el ausente acompañante entona, la chilena la cantó en su totalidad -baile incluido- y demostró que, si no fuera por “Despacito”, su canción sería sin duda el single del año.

Después, el cierre con “Tu falta de querer” -probablemente la canción que la marcará para siempre, una  suerte de “Yesterday” obligado en cada concierto- del que cedió toda su primera parte al público, formando una imagen de karaoke imborrable.  Los aplausos y los sollozos de sus fanáticas y fanáticos más sentimentales se entrelazan en una posta que de seguro se volverá a repetir en diciembre próximo cuando ella y su banda se tomen el Movistar Arena para realizar lo que, por ahora, será su concierto más grande. Sólo por ahora.

*Las fotos vienen desde el lente chispeante de Sebastián Rómero Pérez (Ve el álbum completo acá)