En el ring del amor y el despecho todo se vale, más aún cuando se trata de Justin Timberlake y Britney Spears.

La exinta pareja se conoció a los 12 años, cuando ambos figuraban en las filas de Disney.  En el 2001 deciden oficializar su relación, la cuál significó un revuelo en el mundo teen. Lamentablemente el romance duró tan sólo un año, siendo uno de los quiebres más mediáticos de ese entonces.

Al poco tiempo después de la ruptura, Justin publica “Cry Me a River”  hit que desencadenó una serie de rumores, entre esos la supuesta infidelidad de Britney durante la relación.

Pero la historia no termina ahí. En diciembre de 2004 -tres años antes de que se rapara por completo- la princesa del pop llevó una canción a una estación de radio y pidió que la tocaran. La pieza musical no contaba con la aprobación de su disquera. Era un intento de la artista por expresarse de manera más sincera, sin mediaciones de productoras.

Así fue como pocos días antes de año nuevo Britney entrega a la emisora KIIS-FM “Mona Lisa”. La canción salió al aire sólo esa vez y nunca más la volvieron a tocar.

La canción iba a estar incluida en su álbum “Original Doll”, disco que aún reside en el misterio dado que jamás fue publicado. A cambio de “Original Doll”  nace “In The Zone” disco que contiene éxitos como “Everytime” – la supuesta respuesta a “Cry Me a River”, “Toxic” y “Me Against the Music”.

Pero, ¿Y qué pasó con “Mona Lisa” ? Se dice que la canción supone un canto sincero y profundo proveniente del alter-ego de Britney. En ella deja al descubierto todo el dolor adolescente, en un tono que evoca franqueza y que se desprende del pop para así  develar los sentimientos más profundos de la artista.

Revisa la canción a continuación: