150 minutos. Eso duró en total el show debut de MONSTA X en Chile, en un tour que los trajo por primera vez a Sudamérica, el 14 de septiembre.

De menos a más. En un principio, parecía que los motores de los siete miembros no parecían encenderse del todo, pero eso no le importaba mucho a todas las MONBEBEs presentes con sus clásicos lightsticks (en vez de pulseras o celulares) que iluminaban todo el Movistar Arena.

Un lleno total. Un show que me tuvo con el alma en un hilo: cada parte era una sorpresa nueva, y cuando nos subimos al espectáculo de una vez nos convencimos de que habíamos llegado a pasarlo bien.

Hay que destacar que los miembros tienen un talento insuperable en rap, pero sin duda el fuerte fue la especie de DJ Set de uno de sus integrantes, Hyungwon (también conocido como DJ H. One), convirtiendo el show en una verdadera fiesta.

La mejor vibra. Como se diría en Chile, se respiraba la buena onda. Adolescentes, no tan adolescentes, bailaban sin parar en la cancha, se reían y hacían pasos dignos de una fiesta electrónica. No había razones para estar triste.

A una semana del inicio de la primavera, en el Movistar Arena se respiraba un aire feliz, de unidad, de clásicas organizaciones de fans para levantar carteles y lanzar globos y por supuesto, de MONSTA X. Incluso los muchachos se vistieron de huasos después del espectáculo, todo complementado con un “Ti amo” en el twitter oficial del grupo.

Quizás estamos en la primavera del K-Pop. Yo me quedo con la buena vibra, el multi-talento y el sentido de devoción clásicos y típicos de este tipo de música.

*Imágenes: NoiX producciones

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