My Mad Fat Diary es una serie británica estrenada en el 2013. Está basada en el libro “My fat, mad teenage diary” de Rae Earl, una chica que levantó la voz por aquellas personas que callaban sus problemas personales ante su círculo cercano. Su última emisión fue el 6 de julio de 2015, tras tres temporadas de duración y con dieciséis capítulos a su haber.

La serie está ambientada en Stamford, Lincolnshire a mediados de los años ’90 y sigue la vida de Rae (Sharon Rooney), una chica de dieciséis años que sale del psiquiátrico para enfrentarse al mundo real que tanto le teme luego de un intento de suicido. Rae sufre por su imagen corporal y sobrepeso. Tiene un padre ausente y su madre (Claire Rushbrook) está más preocupada de su más reciente relación amorosa que por el bienestar de su única hija. El apoyo que tiene de una figura adulta es su doctor, Kester (Ian Hart, el mismísimo profesor Quirrell de Harry Potter), quien es la voz de su conciencia.

my-mad-fat-diary-1

Al salir del hospital, Rae comienza a escribir un diario de vida, en el cual no oculta nada y es muy honesta respecto a todo: lo que le pasa, lo que piensa y lo que siente, lo cual muchas veces le trae problemas con su madre y sus amigos.

Rae se encuentra con su amiga de infancia Chloe (Jodie Comer), quien la integra a su nuevo grupo de amigos. Chloe está cambiada, la pubertad la hizo ultra mina, regia y estupenda. En la pandilla están Finn (Nico Mirallegro), Archie (Dan Cohen), Chop (Jordan Murphy), Izzy (Ciara Baxendale). Ellos se convierten en sus mejores amigos y son quienes la ayudan a quererse un poco más y ser más sociable.

Archie es el primer interés amoroso de Rae, él es ultra lindo y con una sonrisa tan exquisita que te agrada de una. Rae hace muchas estupideces para estar con él, pero a final de cuentas se da cuenta de que Archie es gay. Por otro lado está Finn, el mino del grupo que es super pesado con Rae pero con quien se terminan llevando bien. Al final, a Rae le termina gustando porque comparten su gusto por la música y porque, no se puede negar, Finn es terrible rico. También está Chop, quien tiene una pinta de hooligan y que es muy divertido y loco. Y al final está Izzy, una chica adorable y tierna que todo el mundo ama.

Junto a ellos, está Tix (Sophie Wright), a quien conoce en el hospital psiquiátrico y se convierte en su amiga. Ellas comparten los diálogos más honestos en un baño, en el cual cada una se sienta en un W.C. a conversar separadas por una pared. Esto causa la sensación de un confesionario, como los de las iglesias.

my-mad-fat-diary-2

La serie tiene mucho drama, porque Rae tiene que ocultar sus problemas de autoestima y sus intentos suicidas a sus nuevos amigos, porque todo lo que ella hace le sale mal, porque sus pensamientos positivos no duran lo suficiente y porque constantemente se dice a si misma que no se merece nada. No sabe cómo comportarse, trata de ser una persona normal y dejar sus pensamientos atrás, es incrédula cuando alguien la trata bien o gusta de ella.

My Mad Fat Diary, al estar ambientada en los ‘90s de Gran Bretaña, nos presenta una banda sonora que hasta el día de hoy nos deleita: Blur, Oasis, The Stone Roses, Pulp, Suede, The Cure, The Prodigy, Garbage, Radiohead, The Smiths, Lou Reed, The Verve, New Order, Placebo, Weezer, Portishead, Depeche Mode, R.E.M.,  entre muchos otros. Es un manjar para los oídos su banda sonora. Además, hay momentos donde las canciones escogidas para acompañar una escena la hicieron más perfecta aún.

Respecto a la banda sonora, hay una escena en la cual le preguntan a uno de los personajes: “¿a quién prefieres? ¿Morrissey o The Smiths?”, lo cual define muy bien a la serie, pues para el grupo de amigos la música lo es todo (inclusive van a un concierto de Oasis). También queda en claro la lucha musical entre Blur y Oasis, las dos bandas preferidas de la protagonista, quien le habla a un poster que tiene de Damon Albarn pegado en su habitación.
my-mad-fat-diary-damon

My Mad Fat Diary tiene tres perfectas temporadas con poquitos capítulos. Las dos primeras temporadas tienen seis capítulos cada una y la tercera tiene tres, los cuales cierran el ciclo de la serie. Los británicos saben cuándo terminar una serie y así la conservan en su perfección, tal como lo hace con esta serie. Además, la serie te da la sensación de haber sido grabada realmente en los ‘90s. Es perfecta.

Comenta acá