El larga duración debut de Playa Gótica ha sido una de las novedades nacionales que más gratamente he escuchado en lo que va de año. La propuesta de los santiaguinos es interesante, fresca, ecléctica y enérgica. En Amigurumi (2017) entran en comunión dos conceptos que definen el disco: el ensueño y el baile. Ese diálogo entre estas dos ideas hacen de este álbum un trabajo destacado.

El ensueño del disco lo aporta la exquisita voz de Fanny y los paisajes sonoros (y sónicos) de guitarras con efectos. El agradable arrullo de las seis cuerdas distorsionadas en pasajes de descanso le aporta cierta aura a la banda. Momentos “shoegazeros” resultan un punto a favor para hacer destacar la una voz femenina enérgica y endulzada. La voz de la banda le da personalidad a la música, responde a una propuesta que abarca desde la ternura hasta el desplante más osado.

El baile es aportado por la sección rítmica de la banda. La batería siempre marcando, con un hit-hat incansable, a mil por hora, como un corazón a punto de estallar; y el bajo, juguetón e inquieto, siempre yendo de un traste a otro con una rítmica excepcional. El sonido del bajo, de hecho, invoca los mejores y más virtuosos pasajes de Andy Rourke en The Smiths.

Estos dos elementos son la amalgama que lleva a un disco redondo. El ambiente y la energía de un ensueño alternativo mezclado con el ritmo y el jugueteo funk. Amigurumi (2017) es un trabajo que no se detiene jamás, siempre arriba. Bailando, Pigman (Aburrida en la tienda) y Reptil No Gentil son la primera triada de canciones que te empujan inevitablemente a la pista de baile. Otros tracks destacados son La Pasajera, Bikini, Fuego y Soy Noche, que sirven de continuación para este vértigo que nos trae Playa Gótica desde el primer “play”.

El álbum cierra con la genial Extraños Visitantes, una suerte de resumen de las virtudes de Amigurumi (2017). Una batería palpitante, un bajo ágil, una guitarra funkie y la voz que aporta energía y personalidad. Amigurumi (2017) es una invitación a una fiesta que no se acaba, un convite a bailar toda la noche con excelentes canciones, pulcra composición y una ejecución de antología. Luego de este debut, puedo asegurar que no puedo esperar para toparme a Playa Gótica en alguna tocata, tal vez ahí nos veamos viviendo este ensueño… y moviendo el esqueleto.

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