Alrededor de las 12:30 se abrían las puertas del Lotus Stage y la TAN enérgica fanaticada de Tus Amigos Nuevos desarmaba la fila para poder ingresar y quedar en la posición más cómoda posible, mostrando un preámbulo al desorden que estaban listos para armar. Y era que no, su presentación marcaba el debut de la “boyband favorita de América” en este festival, y aparecía como un imperdible por una larga lista de factores: humor, memes, globos, serpentinas, hits, energía matutina y rock simpático. Y nos quedamos cortos.

Al ingresar se sentía el jolgorio, notábamos que esta mañana habría harto jaleo, y es porque hay una romance melódico entre la banda y sus fans, al nivel de llevar poleras, disfraces y harta carteles de #LeoCuliao, en homenaje a Leo Salinas (guitarra). Es un trabajo en conjunto de generar una fiesta incesante, inyectarse mutuamente adrenalina para generar momentos únicos, ya sea en el patio de alguna universidad, algún pub en donde la acústica es pésima o en el Teatro La Cúpula.

Pasadas las 12:45 Diego Lorenzini, Manuel del Valle, Leo Salinas y Javier Chorbadijan salían a la luz vistiendo unos simpáticos pijamas y batas, que combinaban con unas coronas de flores que seguramente le robaron a algunas chiquillas en el parque. Tras el saludo inicial, comenzaron a hacer lo que más saben. La Novedad, Viernes, Delfín y Baby Boomers salieron al paso, puras viejas confiables de No sí son (2013) y Triunfo Moral (2015). Mientras tanto, una serie de videos, imagenes, dibujos animados y los memes de 92 memes por T.A.N acompañaban esta velada dominical, en especial el sol gritón de Rick & Morty, notable.

Fieles a su estilo de mezclar humor con ritmos pegajosos, siguieron con la aventura con temas como Buena China (que incluyó clases de baile entretenido), Edipo Rey y T.A.N Avergonzada (Ponle Cowbell), en donde no importó que Diego Lorenzini (voz, guitarra) se haya equivocado en el orden de la letra, se vaciló igual. Canciones que disparaban a los pies de la gente que hacía el aguante en Lotus Stage, obligándolos a saltar y bailar.

Casi 30 minutos de show que se pasaron volando, venía el tridente final, una santa trinidad del descontrol jugoso más letal y efectivo que la delantera del Barcelona. Paraná fue el punto de partida para comenzar a bailar y juntar las energías para el apoteósico final que varios ya suponíamos. Lo que siguió fue algo rutinario para sus fanáticos, y una sorpresa para quienes se unían al clan por primera vez, pues llegaba el TAN esperado Pateando Petróleo, lo que trae en sus bolsillos muchas cosas: Explosión, globos, almohadas desplumadas y las cotidianas invasiones al escenario (que tuvieron que ser menores a sus otras presentaciones, debido a la seguridad del festival, pucha).

De inmediato el grand finale venía con la siempre sólida y directa Tu Fiesta Vale Callampa donde el surfear entre el público se volvió una necesidad religiosa para Manu (bajo), cerrando (aunque la muchachada pedía otra más) así la graduación del “Rock & Plop”  de una banda que nació por gracia divina del desayuno, la improvisación y la comedia, y que desplega un aire provinciano deseoso de patear petróleo.

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