Hay tipos que pareciera que tuvieran la guitarra en sus manos todo el tiempo. Con la mano puesta en Re Mayor todo el rato, tocando el aire mientras el acorde resuena en la cabeza de quién ejecuta el movimiento. Gonzálo Yañez, el uruguayo más chileno que hay junto aGervasio, es de esos flacos que no es de extrañar verlo calzar la guitarra en cualquier rato. Porque sí. Porque le gusta tocar y pasársela rocanroleando sin parar por ahí.

Pero en un momento, sus canciones quedaron en pausa. De “Volvemos a caer” a pasar a compartir escenario con una decena de artistas, entre gente como Pedropiedra, Jorge González, Primavera de Praga, Gepe y artistas de programas televisivos, Yañez repartió su tiempo cuando las ideas no fluían. O se les impedía dejar fluir  Hasta que de repente, se escaparon nuevas melodías y letras que rogaban ser escritas. Careta, su primer disco en siete años (aunque edito poco después una especie de “best of” llamado “Dispara” en el 2008) es el resultado de ello y que sirvió para desempolvarse, sacarse las costras , guardar la máscara de músico acompañante o compositor y volver a la vereda del rock, para demostrar que no estaba en forma y no era un one hit wonder de la década pasada.

A la espera de su salida oficial, conversamos un rato con él para saber algunos detalles de su tercer disco como solista.

¿Cómo se gestó Careta?
Después de varios años que no sacaba un disco, de muchas dudas, sobre todo porque me pasé mucho tiempo en la última etapa de “Dispara” (2008) componiendo para mucha gente. Me preocupé demasiado en hacer cosas para los demás y en cosas que no me interesaban tanto. Eso me hizo un poco perder el espíritu, me hizo confundirme, que todo me diera un poco lo mismo. Y después de eso, retomé todo. Hubo un año que fue como crucial, que fue el año pasado, en el que empecé a tocar mucho con el Jorge (González), conocí a los cabros (la banda que acompaña González), el Pedro (Piedra) me invitó a tocar en la banda del, , el Gepe también me invitó a tocar en algunos shows… como ese año decidí dejar de componer para hueás que me llamaran, que era algo que me estaba ocupando mucho tiempo y necesitaba componer canciones, re-entusiasmarme con la idea de mis propias canciones y cantarlas yo mismo. Y también, sentía que estaba entrando en un momento en el que es crucial definirse un poco artística mente  para dónde voy, esas preguntas de cómo quiero cantar, qué es lo que quiero decir y todo eso… era algo super importante en ese momento hacer esa reflexión.

 

¿Tu estabas componiendo para otra gente…?
Componiendo y produciendo todo el rato para otras personas, estaba incluso con mi cabeza más puesta en eso. Independiente de que era algo que no me entusiasmara demasiado, porque había proyectos que me daban lo mismo, yo sentía que casi me estaba boicoteando a mi mismo, pero inconscientemente, por no atreverme definitivamente a hacer lo mío. Entonces, estaba con la cabeza tratando de ocuparla en otras cosas… y al final, me saqué esa estupidez y empecé a hacer lo que, digamos, la música requiere para disfrutarla, como tocar con amigos, estar con compositores que uno quiere, respeta y te gusta mostrarte cosas. Eso fue lo que impulsó, de alguna manera, el tiempo para mí solo, y compartir la música, volver a agarrar los samplers y esas cosas… re-encantarme con el verdadero espíritu de volver a querer hacerlo no más, que no hubiera nada más de por medio que el mismo encanto que la música te regala. Y bueno, ahí se gestaron todos los temas de Careta.

 

– ¿Hubo algún tema que diera el impulso para todo el resto del disco?
Sí, una que se llama “El Contestador”, que de hecho canta el Pedropiedra en esa canción. Esa fue la primera canción y de ahí se armó el resto del disco. Va a ser el primer single con la salida del disco
¿Y la que andaba antes (“Demasiado temprano”), va en el disco?
Esa la sacamos como un adelanto, es la más vieja de Careta, no es la que le dio la forma conceptual al sonido (del disco) y la sacamos no más, casi a modo de “prueba”. Y la canción que salió ahora, ya de una forma más oficial, es un poco el puntapié del concepto del trabajo.

 

¿Cómo te sientes con todo esto?
Y… nunca en la vida había estado tan contento. Ya hace cuatro meses que está terminado el disco.

 

Caminando por la plaza de la independencia

Yañez, al igual que otra decena de artistas, quedó damnificado por el quiebre que sufrió el sello FeriaMix con una de sus cabezas creativas, Alfonso Carbone, quién antes había impulsado el catálogo nacional de Warner Music a principios del 2000 y dio forma al sello La Oreja. Ahora todos ellos formarán parte de PlazaIndependencia, una nueva casa discográfica que espera ser lanzada dentro de muy poco.

¿Qué te parece trabajar ahora por otro lado, fuera de un “sello grande”?
Es mejor igual, generalmente cuando las empresas son microempresas de otra más grande, siempre es más complicado para gestionar cosas, hacer presupuestos para discos, para lo que sea. Es lo más sano, estar en un lugar con más independencia, que hagan las cosas cuándo quieren y cuando pueden también, pero cuando dependa de ellos.

Siento que los artistas de FeriaMix estaban un poco entrampados con lo que podían hacer…
Yo soy de la idea de que uno a veces se queja mucho y hace poco. Lo digo por todos porque… cuántas bandas de las de ahora han hecho maravillas con la autogestión. Es cosa de ver el otro día el lanzamiento de Gepe (Club Chocolate, 27/10), con caleta de gente, pilas de adeptos, hacés re fans… y bien organizado. Ahora claro, ahora son tremenda estructuraQuemasucabeza… con personas con su rol definido que es importante, saben qué hacer para que la cosa funcione, ya tienen como la estructura de trabajo formada,  más que la estructura en gente, el poder de gestión lo tienen re-contra resuelto… y creo que quejarse estando en una compañía, si al final la compañía es la que tiene que editarte el disco y punto. Y ojalá te ayuden en algunas cosas más, pero idealmente que uno pueda solucionar el resto de los temas… Y qué, si los discos ni se venden, o hay que buscar formas alternativas de venta.

gonzaloyañez-2

¿Entonces, este disco que tener que comprarse por Internet o algo así…?
No, no, va a estar en tiendas, seguramente, y también va a estar en descargas… vamos a tratar de que esté de forma más accesible para la gente. El single en descarga al principio, después el disco en iTunes… Yo la verdad, en ese sentido, estoy como medio fuera, yo me compro los discos no más (risas)… bueno, ahora último me he comprado más vinilos, pero siempre me ha gustado tener discos.

Te gustaría tener el disco en vinilo?
Sí, sí, seguro, los vamos a sacar. ¿Cómo yo no voy a tener mi disco en vinilo? quiero tener mi disco y ponerlo, una vez por lo menos. Después no lo voy a escuchar más porque me da lata (risas).

¿Cómo podrías definir el sonido…el ambiente del disco?
Tiene dos artistas, loco, totalmente adversas. Una, que es el principio del disco, es como la parte más difícil del disco para mí, no musicalmente, sino en términos humanos, una carga heavy. La mitad de las canciones las hice en un momento re heavy de mi vida, en donde estaba cuestionándomelo todo y súper al borde del bajón, como luchando con el bajón. Y de ahí salieron… esta canción que canta el Pedro (“El contestador”), unas que son bastante viscerales con un tinte como medio de la milonga, como armónicamente, del tango o del bolero. Hay mucho de ahí. Para mí, lo importante era lograr un sonido que tuviera que ver con una mezcla entre la armonía de la milonga y del tango, con una base que tuviera mucho que ver con algo como más…urbano, como proveniente del hip-hop, del R&B. Una cosa que sacudiera la cabeza, bien rítmico, Drum&Bass en una parte con un cuidado en la base, y que arriba hubiese este aire de tango y con letras re contra viscerales. Suena bastante más raro de lo que es, pero al final podría ser familiar como (el sonido) de Amy Winehouse en algunos aspectos, como canción fuera de época, con una base rítmica bien urbana y actual.

¿Alguna cosa que hayas escuchado en este trayecto y que te haya influenciado?
Bola de Nieve
, un cubano cantor de boleros increíble, toca piano y canta. Lo he escuchado mucho, con unas letras demasiado heavy, como super punk rock. Martín Buscaglia, un uruguayo que me gusta harto, que ese como que agarró la otra arista del disco, no ésta que te estoy contando, sino la otra arista más feliz, el ya rencontrarse como con el salir a andar en bicicleta, tocar con los amigos, ese espíritu. De ahí está “Ser Indio” que la tocamos en el Demasiado Tarde, y que es como medio gospel, aleluya (risas) que esa es más feliz.

Comenta acá